DIA 2: LAS COMETAS, PASEOS, BAÑOS Y BUENA COMIDA
Aunque cuando se está de vacaciones no hay por que madrugar tanto, reconozco que en ese aspecto soy un culo inquieto, y aunque pueda, soy incapaz de quedarme en cama y desde las 9 ya estaba despierta, así que me levanté y bajé a desayunar con calma mientras leía la prensa.
Después subí a ponerme el bikini y toalla en mano, de nuevo a la playita. Estaba ansiosa por volar las cometas que habíamos comprado, o por lo menos de ver si sabríamos hacerlo…
Y como si el viento supiera que teníamos tanta ilusión en ello, se puso de nuestro lado soplando fuerte para que nos resultara más fácil. Colocamos las cometas, tomamos posiciones, y tras varios intentos y varias caídas en picado, comenzaron a coger altura, y volaban, volaban…y se agitaban con muchísima fuerza, con tanta fuerza que por momentos creí que iba volar con ella. Fue divertido, disfrutamos como enanas!


Después de tanto movimiento lo mejor era darse un baño y aunque estaba muy fría, pasito a pasito estábamos en el agua, y tan a gusto se estaba que nos quedamos casi una hora, haciendo el payasete sin darnos cuenta que el tiempo pasaba…hasta que nos dimos cuenta que estábamos arrugadas como uvas pasas.

Al salir estábamos muertecitas así que caímos rendidas en las toallas, para secarse y descansar un rato. La verdad que sienta genial ese baño en aguas heladas, pataleando para entrar en calor y después dejarse bañar por el sol y secar con su calor.

Una vez sequitas y con todas las energías que habíamos consumido era hora de recuperarlas, así que nos dejamos llevar por el olorcito que venia de los chiringuitos, ese olorcito a sardinas en las brasas, que en ningún sitio están tan buenas como a pie de playa, y para completar la comida, fruta fresca y un buen te helado.
Lo mejor después de la comilona era un buen paseo por la playa, por la orilla fresquita, de un lado a otro, y como diría mi traumatólogo: “buenísimo para tu espalda”. Así que a pasear se ha dicho, y a respirar hondo, que hay que llenar los pulmones de esa brisa.

En medio ya de la tarde, y agobiadas por tanto sol, tocaba otro baño, bien fresquito, tumbadas en el agua, haciéndonos las muertas, como cuando era pequeña, y así sentir el fresco del agua y el calorcito de los rayos del sol, que gustazo!!!
Para secarnos, tumbadas en la toallas, dejarse bañar por el sol, cerrar los ojos y sentir su calidez.
Y antes de irnos, hoy tenemos una tarea pendiente, que quedó de ayer por que comenzó a refrescar y no pudo ser, pero hoy hemos traído chaquetas para poder ver la puesta de sol completita, hasta que se pierda en el horizonte.

Una puesta de sol a mar abierto es un espectáculo precioso, digno de ver. Casi te dan ganas de no pestañear para no perderte ni medio segundo.

Cuando el sol desaparece del todo queda una sensación rara, te quedas con ganas de mas, pero no volverá hasta el día siguiente, así que recogemos y nos vamos.


De camino hacia el hotel nos viene un olor riquísimo del bar que está antes, así que decidimos cenar ahí. Una señora majísima nos atiende y nos dice que no pidamos nada, que ella ve en la cara lo que nos apetece, así que aceptamos y nos dejamos llevar por ella. Creo que son los mejores berberechos al vapor que he comido nunca, sabían a mar, a mar puro, y después unos chipirones a la plancha que estaban buenísimos. Nos gustó el lugar, lo tendremos en cuenta para otra vez. Se llamaba Tasca “O Paxaro negro”.
Después de un día tan completo, lo mejor una ducha y a cama, con mente y cuerpo totalmente relajados.
Espero que os esten gustando los relatos, todavia quedan 3 dias mas y bastantes fotos, asi que seguiré publicando!
MUCHOS BESOS Y FELIZ DOMINGO!!!!
















Fernando dijo
Vaya dia de playaaaaaaaaaaaaaaaaaa
juer,vaya sol y vaya viento
que maravillaaaaaaaaaa
ten buena tarde
26 Agosto 2007 | 06:35 PM